El regreso de Smorthian (parte X)

Estándar

<< Leer las partes anteriores: IXVIIIVIIVIVIVIIIIII

De repente, y por primera vez, los dioses invocados pisaron las tierras de la comarca en desgracia. Nadie los conocía. Nadie los había visto nunca, y su aspecto era un misterio aun para el mismo Friederick. Emergieron de un altísimo vórtice de agua y polvo que llegó desde el horizonte del Mar de Agar hasta casi detenerse ante al flautista. Eran verdaderos gigantes con forma humana; por toda vestimenta llevaban sendas túnicas blancas que les caían desde los hombros hasta las rodillas, asidas a la cintura con lazos incandescentes.

“Por fin…”, pensó Friederick, “…se han apiadado de su gente y atendieron a las plegarias”. Cierto era que en esa oportunidad no les estaban pidiendo cosas tan sencillas como lluvias generosas y cosechas abundantes. Esa mañana, la gente les exigía sangre de monstruo para regar los campos.

Los dos gigantes cargaban arcos y flechas sobre sus espaldas. Los arcos eran de color púrpura, muy grandes, pesados y tensos, y las flechas le recordaban a Friederick aquellas que alguna vez –de niño– escuchara en los relatos fantásticos de los navegantes que llegaban a la comarca desde el Mar de Agar en busca de mujeres y diversión. Eran flechas de energía sólida, tan veloces y letales como los rayos.

Friederick se incorporó ante los dioses, no sin antes apoyar la flauta sobre un verde manchón de hierba. Sentía que les debía tanto respeto como gratitud, ya que la comarca nunca había sufrido ni enfermedades ni guerras, y las cosechas siempre habían sido de buenas a muy buenas. No obstante, su forma humana les brindaba un aspecto demasiado familiar para la gente común. Caer en el exceso de confianza hacia los dioses tal vez trajera consecuencias no muy buenas para una comunidad poco afecta a los asuntos religiosos. Por otra parte, Friederick también pensó que si todo terminaba bien, la gente se acercaría más a sus dioses, y eso sería muy bueno para una comarca que debía ser reconstruida.

Uno de los gigantes tomó a Friederick entre el índice y el pulgar, y lo izó por el aire hasta depositarlo sobre su hombro izquierdo. Por primera vez en su vida el campesino se sintió poderoso. Desde su elevada posición podía ver muy lejos, incluso más allá de las Tierras Lejanas del Sur. Mucho más cerca, aproximadamente a una legua y media, también podía divisar a Smorthian y apreciar la catástrofe en la que estaba sumida la comunidad. El aire estaba realmente seco, lo sentía y lo saboreaba en sus labios ajados. Según lo que podía deducir, el cuerpo de Smorthian debía de absorber constantemente tanta agua de la atmósfera como la que perdía. Lo mismo le sucedía a los troncos podridos que flotaban en el lago al fondo del valle. En su marcha a través de los campos, la bestia había dejado un rastro de lodazales y charcos, además de áreas extensas desecadas por completo. Ansioso, casi desesperado, el campesino se colgó de la oreja del dios, y al grito de “¡Vamos!” esperó que los gigantes pusieran en marcha la erradicación del monstruo.

Leer la parte XI >>

Agregar a DeliciousAgregar a FaceBookAgregar a TechnoratiAgregar a Twitter
¡Comparte esta anécdota!
Anuncios

13 comentarios en “El regreso de Smorthian (parte X)

  1. Marina

    Te parece justo dejarnos con esta intriga? Esto no se hace…
    Tengo tan presentes las escenas que no sé si las leí, las ví o las viví.

  2. Sergio Mauri

    Concuerdo con Marina. Los tiempos entre uno y otro capítulo del relato son demasiado extensos, lo que hace que:

    1- La memoria los corporice y/o profundice.
    2- Se pierda la noción de realidad en que todo buen relato sumerge al lector.

    En pocas palabras, a ver si nos tomamos menos tiempo entre uno y otro capítulo, che autor, que la gilada aúlla.

  3. Amigo Mauri. Está en lo cierto, como siempre. La próxima entrega (Nro. XI) será la última y saldrá este sábado alrededor del mediodía. Fórmula anti-ansiedad: cómprese pan y salamín picado grueso, y quédese frente a la pantalla de la PC. Nos vemos!

  4. Hola Mar. La intriga es mi negocio. Estáte atenta, que al mediodía del sábado, maso, estará online el tan demorado final. Gracias por leer!

  5. Por fin Friederick toma el asunto en sus manos y primero con su flauta y los amigos de la comarca y el arma y ahora con los Dioses se aprestan a dar la batalla a la bestia que destruye su entorno y sus habitantes. La imagen de Friederick en el hombro del gigante me parece poderosa. Veremos que vien, pues la batalla no será fácil. saludos

  6. En esta entrega destacaría las descripciones, me parecen muy cuidadas.Se ven a los gigantes,la descripción de Friederick emplazado entre el indice y el pulgar del gigante es muy buena y desde las alturas se aprecia la desolación de la aldea y del campo en toda su crudeza.
    Saludos,

  7. Hola minicarver. Lo de Friederick es un misterio ¿por qué se entretuvo tanto tiempo en armar esa honda tan absurda? Al menos espero que los hombres de Myrik la usen bien. Pero creo que una piedra nada tiene que hacer al lado de un par de flechas de energía sólida. Es de suponer que la batalla será fácil ya que Smorthian, al fin y al cabo, sigue siendo un dios errante, sin pueblo. Gracias por estar allí!

  8. No me quiero ni imaginar todo el horror que se debe ver desde allí arriba. Además, Friederick (que está viendo a Maggoth y secuaces marchar hacia Smorthian) sabe que está demasiado lejos como para llegar a tiempo en caso de que les vaya mal. Trata de poner en marcha a los gigantes, pero -en principio- no le han hecho caso. Creo que una solución que satisfaga a todo el mundo es altamente improbable. Saludos!

  9. Sergio Mauri

    Sábado al mediodía? Me voy a comprar una mano ortopédica con uñas de basalto. Ultima entrega?
    Nooo, tiene que seguir!!!

  10. Tal vez la siga algún día, no se. Por lo pronto, voy a repostear eso que tengo por allí que se llama Anécdota en partes. Es un desastre, ni título tiene. A lo mejor saldrá en entregas. No sé, no sé… Terminar con Smorthian me representará un duelo.

  11. Aquí se respira tensión, ansias por ver vencedores y vencidos. Sea como sea lograste crear una atmósfera propia. Importante dato. Y mantener el vilo. Trascendental.
    Esperaremos el desenlace.

    Que los Dioses te guíen por la senda más adecuada.

  12. eduard, maestro. Así es, nomás. Desenlace=sábado al mediodía GMT-03:00. Habrá vencedores y vencidos.

    Me pone muy contento que me digas que logré mantener el vilo, realmente, porque eso pretendía (y es fácil no lograrlo).

    Me interesa mucho saber en qué piensas cuando dices “Sea como sea…”. Es decir, si no tienes inconveniente y no es mucho pedir, me gustaría conocer tu opinión editorial sobre qué, a tu criterio, podría mejorar. Puedes usar la página “Contacto” en mi blog, y si no, ok al comment.

    ¡1000×10^1000 algoritmos de gracias!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s